Blogia

Hoy es siempre todavía

Primera victoria de Kovalainen

Primera victoria de Kovalainen

Primera victoria para Heikki Kovalainen, que se encontró a falta de tres vueltas para el final con la rotura de motor de Felipe Massa, que lideró toda la prueba con comodidad hasta esa fatídica vuelta. También se benefició de un pinchazo de Hamilton, que pudo llegar a boxes y arregar el desaguisado, aumentando su ventaja en el mundial sobre el segundo clasificado un punto cuando parecía que perdería el liderato. Otro con suerte fue Raikkonen, que finalmente subió al podio en una anodida carrera del finlandés, que sólo hizo una cosa brillante: adelantar a Alonso como por arte de magia en la segunda parada en boxes.

Fernando Alonso ha repetido su mejor puesto en todo lo que va de campeonato, alcanzando la cuarta posición. Esta vez sí que salió bien, adelantando a Raikkonen (cuando dijo que lo haría tras la clasificación del sabado parecía una broma) y aguantando la posición buena parte de la prueba. Tampoco Hamilton lo pudo sobrepasar en las últimas vueltas. Lástima que no subiera al podio.

Y ahora, un pequeño descanso hasta que descubramos ese circuito urbano de Valencia. 

GP Hungría:

Mundial:

1º Heikki Kovalainen1º Lewis Hamilton 62 ptos
(McLaren)

(McLaren)

2º Timo Glock2º Kimi Raikkonen 57 ptos
(Toyota)

(Ferrari)

3º Kimi Raikkonen3º Felipe Massa 54 ptos

(Ferrari)

(Ferrari)

 

...
4º Fernando Alonso8º Fernando Alonso 18 ptos

 (Renault)

(Renault)

Arranca la Liga Privada "626 Kilómetros"

Arranca la Liga Privada "626 Kilómetros"

Con ocasión del Supermanager Olímpico arranca la Liga Privada "626 kilómetros". Dos grandes contrincantes miden sus fuerzas: uno con un año de experiencia (jonpolaris) y otro que se inicia en el juego en esta edición olímpica (paparajote). Pero esto no deja de ser un juego y la suerte es un factor muy importante en su desenlace. Parece que los dos rivales tendrán problemas con los cambios, lo que le da más emoción al resultado final.

Cuatro son los equipos en liza: AALTO, PINGUINO, Olmos 8 y Olmos 12. Sólo uno ganará. Aunque el resultado final se sabrá allá por el día 25 de agosto, es posible que unos días antes jonpolaris y paparajote celebren el triunfo por adelantado en una playa del litoral murciano.

Victoria de Alejandro Valverde en la Clásica de San Sebastián

Victoria de Alejandro Valverde en la Clásica de San Sebastián

El ciclista murciano Alejandro Valverde se acaba de adjudicar la Clásica de San Sebastián (única carrera de un día disputada en España perteneciente al Uci Pro Tour y último ensayo general de la prueba de ciclismo en ruta de los Juegos Olímpicos de Pekín que se disputará el próximo sábado, 9 de agosto). Han participado gran parte de los protagonistas del pasado tour (Sastre, Menchov, Cunego, Popovych, Samuel Sánchez, Andy Schleck) y otros corredores tan importantes como Bettini, Rebellin y Contador.

El de Las Lumbreras ha demostrado una vez más que en carreras de un día es un gran especialista, y que no le tiene miedo a ningún sprint, aunque éste lo haya disputado en la última recta, de un kilómetro de longitud, un reducido número de corredores entre los que se encontraba el actual campeón olímpico y gran favorito de nuevo al oro, el italiano Paolo Bettini (Quick Step), Davide Rebellin (Gerolteiner), Samuel Sánchez (Euskaltel-Euskadi) y Denis Menchov (Rabobank).

Ojalá no pierda ese fenomenal estado de forma en esta semana y consiga una medalla olímpica, si puede ser la de oro mejor, en Pekín. Allí no podrá perder de vista a Bettini, que se mueve como pez en el agua en este tipo de pruebas. Suerte. No son muchos los murcianos que se han colgado al cuello una de las preciadas preseas (todavía nos acordamos de la medalla de plata en Barcelona de Antonio Peñalver).

Llega el Supermanager Olímpico

Llega el Supermanager Olímpico

Como aperitivo de la temporada 2008/09, de la que hoy se ha conocido el calendario con la novedad de que un equipo descansará cada jornada (no sabemos cómo afectará esta circunstancia al juego), la ACB lanza el SuperManager Olímpico, una nueva versión de este popular juego. Si no es poco el aliciente que presenta el ya próximo torneo olímpico de baloncesto, podemos fichar a todos los componentes del dream team (el americano y el español) y otras grandes estrellas internacionales.

Parto con el hándicap de los cambios, pues no será fácil realizarlos todas las jornadas en este mes de agosto, pero intentaremos quedar bien. Hemos casi convencido al amigo Valentín para que se inicie en el juego, y he creado una liga privada (626 kilómetros) para dilucidar quién paga las cervezas cuando baje por estos lares en sus merecidas vacaciones. Para los compañeros de Alcantarilla también he creado otra (Alcantarilla Olímpica).

Iremos comentando los resultados. Por cierto, haciendo de adivino, y teniendo en cuenta que no podré realizar cambios en varias jornadas, pronostico que entraré en el top5000 de la clasificación general absoluta, que no lo haré en el top25 provincial y que quedaré entre los tres primeros en la clasificación general local. Y que en alguna jornada quedaré entre los mil primeros clasificados.

Chapeau Sastre

Chapeau Sastre

Carlos Sastre pasará a la historia como el séptimo español que gana el Tour de Francia, tras lo más granado del ciclismo nacional y mundial (Federico Martín Bahamontes -1.959-, Luis Ocaña -1.973-, Pedro Delgado -1.988-,  Miguel Indurain -1.991, 1.992, 1.993, 1.994, 1.995-, Oscar Pereiro -2.006-, Alberto Contador -2.007-). Me incluyo entre los que temían que no sería capaz de aguantar su exigua ventaja sobre Cadel Evans en la contrarreloj del sábado, y pocas veces se alegra uno más de haberse equivocado.

En ningún momento pareció peligrar su victoria final en la prueba contra el crono, y demostró que ha sido el más fuerte en esta edición de la ronda gala. Me alegro de que haya cumplido su sueño y que haya hecho feliz a tantos y tantos aficionados a este deporte tan sacrificado. Desde luego, ha terminado con el mal sabor de boca de los positivos en los primeros días de la carrera de dos corredores españoles y de un tercero, italiano, pero que corría para un equipo ciclista español aunque tuviera la sede en Suiza.

La victoria de Sastre representa el triunfo del sacrificio y la fe en el ciclismo. Personalmente pienso que hay que humanizar este deporte, que hay que olvidarse de esas arrancadas que nos levantaban del sillón. Tenemos que irnos acostrumbrando a escasos ataques siempre en el último puerto y no a escapadas de 100 kilómetros que llegan a meta con más de diez minutos de ventaja. Salvo honrosas excepciones de superdotados para este deporte.

En este tour se ha hablado de EPO de tercera generación. Seguro que ya están trabajando con la de cuarta y siempre habrá alguien dispuesto a ser el primero en probarla. Sólo cabe esperar que los métodos analíticos sólo vayan un poquito por detrás y las victorias sean limpias y ganadas en la carretera.

Un párrafo para Alejandro Valverde. Tras salir séptimo de Alpe d’Huez perdió dos posiciones en la general en la contrarreloj del sábado, quedando finalmente clasificado en novena posición. Lástima de la caída y del mal día en los Pirineos, en el que la táctica del CSC no le permitió coger al grupo de cabeza en el descenso del Tourmalet, ya que el último puerto lo podría haber aguantado con los mejores. Siempre inquieto y batallante, debería serenarse un poco y ahorrar cualquier esfuerzo innecesario si realmente piensa algún día en hacer algo grande en una de las tres grandes. Pienso que tiene potencial para ello, pero su planificación debería ser totalmente distinta. Él y sus directores son los que mejor saben lo que más conviene al murciano y no voy yo a decírselo desde aquí. En todo caso, felicitaciones por su victoria de etapa (podrían haber sido dos por la descalificación de Riccó), por haber llevado el preciado maillot amarillo, por haber llegado a París (intentando incluso meterse en el sprint en los Campos Elíseos) y por haber terminado ente los diez primeros clasificados.

Como dice mi amigo Valentín, fue un buen presagio que volviera de París con el maillot amarillo el mismo día en que arrancaba la carrera. Desde luego, el mío ha costado menos esfuerzo que el de Carlos Sastre. Que siga la racha en las Olimpiadas. 

París - Día 5

París - Día 5

Nuestro último día en París amaneció cubierto y pasó poco tiempo antes de que empezara a lloviznar. Tras hacer las maletas y desayunar volvimos a la habitación y aprovechamos el primer parón de la lluvia para salir a pasear. Pasaban a recogernos a las 17:00 horas y todavía quedaban lugares por ver. Dejamos el equipaje en consigna y cogimos el metro sin dilación.

Una vez en la Isla de la Cité nos dirigimos al Palacio de Justicia, que alberga la Conciergerie y la Sainte-Chapelle, que Luis IX hizo edificar para conservar las reliquias de la pasión de Cristo (la más conocida de ellas es la corona de espinas). Impresionantes sus esculturas y vidrieras, en número de quince, que cuentan la historia de la humanidad a lo largo de 1.113 escenas.

Seguía lloviendo cuando la abandonamos, paseando por los alrededores de Notre-Dame. Tuvimos la oportunidad de visitar la torre Saint Jacques, cerca del Ayuntamiento, la isla de San Luis y el barrio Latino. Nuestros pasos nos condujeron al Panthéon, iglesia en tiempos de Luis XV y edificio civil desde 1.885. Al margen de grandioso orden arquitectónico, algo llamó mi atención.

Me encontraba en el lugar donde 157 años antes (el 26 de marzo de 1.851) Foucault fue capaz de convencer a sus contemporáneos de la evidencia del motivimiento de rotación de la Tierra. "Vous êtes invités á venir voir tourner la terre ..." ("Están ustedes invitados a ver girar a la Tierra ..."). Con estas palabras, invitó a los científicos de su época a contemplar los resultados de un revolucionario experimento que proporcionaba pruebas del giro de la Tierra visto desde la propia Tierra.

Dentro del domo del Panthéon suspendió un péndulo de 67 metros de largo del que colgaba una bala de cañón de 28 kg, prestando gran atención a que el cable fuera perfectamente simétrico. Colocó un estilete debajo de la bala y esparció arena en el potencial camino de ésta. Separó la bala hacia un lado y la sujetó con una cuerda hasta que estuvo perfectamente quieta. Quemó la cuerda y el péndulo empezó a oscilar dejando una huella en la arena. A los pocos minutos la huella en la arena inicial se empezó a ensanchar. El experimento fue un éxito. La Tierra giraba "bajo" el péndulo. En otoño de 1.995 la esfera de hierro original que utilizó Foucault fue desempolvada y colgada de nuevo del domo del Panthéon, donde pudimos contemplarla.

Tras la subida a la cúpula (una buena ascensión, con más de doscientos peldaños) bajamos a la cripta, donde descansan muchos franceses notables (Descartes, Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Émile Zola, Louis Braille, ...). Nos costó bastante encontrar a María y Pierre Curie, y en el camino encontramos otros nombres tantas veces estudiados en la carrera.

A la salida comimos en el Boulevard St-Michel y rumbo al hotel tuvimos la oportunidad de visitar los jardines de Luxemburgo y la famosa fuente de Médicis. Nos acercamos en metro a la zona del hotel. Sólo quedaba tiempo para tomarse un capuccino en la brasserie Olympia.

Con una puntualidad exquisita nos recogieron del hotel y en veinte minutos estábamos en el aeropuerto de Orly, algo menos organizado que el de El Altet, todo hay que decirlo. Tras facturar, las últimas compras en el duty free y el embarque. Tuvimos que esperar tanto para confirmar la reserva de nuestro viaje en la agencia que cuando lo hicimos sólo podíamos regresar en business class, y la verdad es que se agradece. Perfectamente atentidos por el personal de a bordo y bien cenados, tras nuestro aperitivo, llegamos a Alicante, algunos hasta con cazadora vaquera. El contraste era total, de la lluvia al bochorno. Pero es lo que tenemos.

Y aquí acaba la historia en cinco fascículos de una escapada a París. Todo salió bien, recogimos a Sara en perfectas condiciones y nos dimos este pequeño capricho que espero que se repita en próximas ocasiones, visitando otros lugares de interés.

F I N

Bien Valverde. Grande Sastre

Bien Valverde. Grande Sastre

Gran etapa alpina en el Tour con final en Alpe d’Huez. Si en todos los mentideros deportivos se ha hablado de Carlos Sastre como ese ciclista que aguanta y aguanta y casi nunca da un paso al frente (y muchos hemos asentido), hoy se ha destapado, consiguiendo una victoria antológica en esta edición del Tour con un ataque en la primera rampa de la última ascensión, con más de 13 kilómetros por delante, luchando contra todos sus rivales ... y sus compañeros de equipo (los hermanitos Schleck, que han pensado más en el plano individual que en el colectivo, sobre todo al principio, antes de que su director, Bjarne Rijs, pasara con Carlos y los frenara).

Con esta victoria se coloca lider de la clasificación general, aunque su ventaja no es definitiva, sobre todo pensando en la contrarreloj final. Segundo queda Frank Schleck (a 1:24) y cuarto Cadel Evans (a 1:34), posiblemente su máxima preocupación. Pero hoy el maillot amarillo no se lo quita nadie. Ya se sabe lo que se dice del que sale de amarillo de Alpe d’Huez, aunque por desgracia alguna vez no se ha cumplido. De todos modos, chapeau para él, para quitarse el sombrero su actuación de hoy.

Buena actuación de Alejandro Valverde, que ha estado con los mejores, donde debe estar. Lástima el mal día de los Pirineos, porque estaría rondando el podio. Si la segunda semana fue una desilusión para todos los que confiamos en él y muchos ya hablaron de que no era un ciclista para pruebas de 21 días, no ha fallado en los Alpes. Incluso hoy se ha visto que sus sensaciones eran buenas y ha intentado demarrar en varias ocasiones, sin conseguirlo. Ya es séptimo en la general (a 5:35). 

París - Día 4

París - Día 4

Nuestro penúltimo día en París no comenzaba con una excursión, lo que nos evitó los madrugones anteriores. Era nuestro primer día moviéndonos a nuestro aire por la ciudad y la agenda estaba repleta de lugares que visitar. Decidimos viajar en metro, posiblemente el modo más rápido para desplazarse. Sacamos un billete válido para todo el día para cada uno y nos adentramos en las entrañas de la ciudad en una estación próxima al hotel.

La primera parada era el Museo d’Orsay. Este soberbio edificio de Victor Laloux (origiralmente destinado por la compañía del ferrocarril Orléans a terminal) expone diferentes tipos de arte del periodo comprendido entre 1.848 y 1.914. La colección es impresionante, más bien se podría decir que abruma tanto arte junto. Y sobre todo para alguien de ciencias, que en cierta medida es como aquel "coleccionista de espectáculos" que sólo asiste a un estadio para presenciar un Real Madrid-F.C. Barcelona.

Por supuesto que uno no deja de impresionarse ante la gran cantidad de obras de Rodin que puedes admirar (sólo era el aperitivo de lo que vendría después) y, sobre todo, cuando en la planta superior te encuentras con la sala dedicada a Van Gogh (no creo que en muchos museos haya tantas obras de este genial pintor juntas), o a Cézanne, Degas, Manel, Matisse, Monet, Renoir, Toulouse-Lautrec, ...

Cuando tenía más tiempo libre encontré un pasatiempo en la construcción de puzzles y muchos de ellos eran reproducciones de grandes obras de arte. ¡Pues allí estaban todos los originales de mis rompecabezas juntos! Realmente increíble, incluso para un aficionadillo como yo.

Abandonamos el museo y nos dirigimos a pié al Museo Rodin, en el antiguo hôtel Biron, donde residió el escultor, donde pudimos admirar la mayoría de sus grandes obras: El Pensador, La Puerta del Infierno, Las tres Sombras, Balzac, El Beso, ... El Boulevard des Invalides separa el Museo Rodin del imponente Hôtel des Invalides, que da nombre a la zona, y no desaprovechamos la oportunidad de acercarnos a la Iglesia del Dôme, en cuya cripta yace Napoleón.

Se acercaba la hora de comer y decidimos volver al metro para trasladarnos a los Campos Elíseos para pasear entre el bullicio de gente. Subimos hasta el Arco del Triunfo y, después de la comida, decidimos realizar alguna compra en las Galeries Lafayette, muy cerca del hotel, permitiéndome el capricho de traerme el maillot amarillo de la ronda gala, próxima a comenzar, para cuando salga en bicicleta por la carretera de Barqueros (sin comentarios).

Descansamos un poco en el hotel y nos preparamos para nuestra excursión del día (no perdonamos una), que esta vez era nocturna. A las 19’45 horas debíamos estar en el Port de la Bourdonnais para embarcar (de nuevo) en un Bateaux Parisiens y pasear por el Sena, con cena incluida. El viaje en metro nos permitió pasear por los jardines del Trocadero, junto al Palacio de Chaillot.

Si las excursiones de días anteriores eran más que prescindibles, esta es un capricho que no puedes dejar de darte, sobre todo si te acompaña la persona más maravillosa del mundo, principal responsable de que estos cinco días sean inolvidables. El Sena, sus majestuosos puentes, los monumentos de París, la Torre Eiffel iluminada, la orquestra con cantante que te acompaña con famosas canciones francesas durante el crucero, ... Una noche inolvidable. Aquí reproducimos el menú de la cena, en el que coincidimos prácticamente en todo salvo el postre:

 


Entradas

Ancas de rana y morillas cocinadas a fuego lento, lechuga y hierbas tiernas en fina crema

Lomo de salmón ahumado, emulsión de aceite de oliva, crema de tarama

Foie gras de pato confitado, boletos marinados, pan con cereales

Langostinos “black tiger”, espárragos trigueros y Avruga

Segundo plato

Lubina, tomate confitado y níscalos, jugos de cocción a la cidronela

Filete de pato pequeño como una parrillada, frutas y verduras tempranas, condimento especiado

Pieza de buey “black Angus”, puré de patata con tomate y cebolletas, jugo aromatizado a la trufa

Suprema de pollo asado, barigoule de verduras al pisto, jugo de pimiento de Espelette

Postre

Tabla de quesos frescos y curados, panecillo con uvas pasas

Dulce al caramelo mantequilla salada sobre un ligero bizcocho de macarrón

Fresas y frambuesas en un jugo helado, sorbete fiordo, crujiente de azúcar

Tejo oro chocolate – guindas, jugo al aromatizado con amarena

Nougat helado, pistacho, fruta de la pasión

Bebidas

Aperitivo, Macon Fuissé, Fronsac

Agua mineral y café


 

Tras desembarcar regresamos al hotel en taxi, pero la preciosa noche de París invitaba al paseo.Llegamos a la Plaza de la Concordia, con su majestuoso obelisco, tras pasar por el famoso restaurante Maxim’s. Por desgracia, el retorno estaba próximo.