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Hoy es siempre todavía

Primer podio de Renault (para Piquet)

Primer podio de Renault (para Piquet)

Cansan ya un poquito los comentaristas de Telecinco en las retransmisiones de la F1. Por supuesto que soy el primero en alegrarse con los triunfos de Alonso y he disfrutado con sus dos títulos mundiales, pero deberían asumir que Fernando está en Renault porque ha querido, y supongo que ganando una cantidad ingente (casi indecente) de dinero. Por supuesto que no tiene coche, pero también es cierto que tenía uno de los dos mejores, si no el mejor, y salió por pies (cierto es que la situación era casi inaguantable). Y, por si fuera poco, la suerte no le acompaña, más bien parece que está gafado. Es como si hubiera vuelto a Minardi y adelantar a cualquier rival fuera misión imposible.

¡Qué tiempos aquellos en los que sus salidas eran fulminantes! Ahora sale fatal (no fue su peor salida la de ayer), le adelantan unos cuantos, y cada vez que entra a boxes para repostar vuelve a la pista sin opciones. Intenta pasar a Trulli y le pasan primero Kubica y luego Raikkonen.

Para colmo, su bestia negra, Hamilton, ganó la carrera en un final espectacular, pues perdió la cómoda ventaja de la que disponía tras la salida a pista del safety car y McLaren decidía no adelantar su segunda parada y hacerla 15 vueltas después que el resto, regresando cuarto. Superó a su compañero de equipo rápidamente en un “error no forzado” de éste. Adelantó a un blandengue Massa con una superioridad escandalosa y con una agresividad exultante y a Piquet en el mismo sitio con la misma facilidad. Precisamente el brasileño consiguió el primer podio de Renault en la temporada gracias a la fortuna, pues su estrategia de una sola parada le salió redonda al repostar justo antes de la entrada a pista del safety car. ¡Quién se lo iba a decir! Caprichos del destino.

GP Alemania:

Mundial:

1º Lewis Hamilton1º Lewis Hamilton 58 ptos
(McLaren)

(McLaren)

2º Nelson Piquet2º Felipe Massa 54 ptos
(Renault)

(Ferrari)

3º Rubens Barrichello3º Kimi Raikkonen 51 ptos

(Honda)

(Ferrari)

 

...
11º Fernando Alonso9º Fernando Alonso 13 ptos

 (Renault)

(Renault)

París - Día 3

París - Día 3

El jueves teníamos la segunda de las excursiones programadas con antelación a nuestra salida: "París día completo". El nombre lo dice todo. Tras otro pequeño madrugón y un buen desayuno, al punto de salida. Por la mañana tocaba "París histórico", una visita al corazón de viejo París que prometía revivir dos mil años de arte e historia. Tras admirar (de nuevo) el geométrico diseño de la Plaza Vendôme y la sorprendente arquitectura de la vieja Ópera, realizamos un recorrido panorámico por la Plaza de la Bastilla, el barrio du Marais y el barrio Latino (la Sorbona, los jardines de Luxemburgo y St. Germain des Prés). Al final de este recorrido nos trasladamos en "Batobus" desde los alrededores del Museo d’Orsay hasta la isla de la Cité, donde visitamos la Catedral de Notre-Dame, para volver en barco hasta las inmediaciones del Louvre y los jardines de las Tullerias.

Poco tiempo para comer porque algo después de las dos de la tarde comenzaba la siguiente salida: "París seinorama". Otro recorrido panorámico, esta vez por la Plaza de la Concordia, la Avenida de los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo y los barrios residenciales del oeste próximos al "Bois de Boulogne". Terminamos en el muelle de la Bourdonnais, donde embarcamos en un "Bateaux Parisiens" para realizar "otro" pequeño crucero por el Sena y, tras desembarcar, visita a la Torre Eiffel, subiendo en ascensor hasta su segundo piso, para contemplar unas maravillosas vistas de París.

La tarde no invitaba a ver mucho más. El atracón había sido considerable. Decidimos cenar en el hotel degustando, entre otros suculentos manjares, un exquisito bloc de foie gras de canard du Sud-Ouest acompañado de dos botellas de vino de Burdeos (aunque no nos atrevimos a traer ninguna botella en el avión, sí que viajaron con nosotros algunas latas de foie que algunos asiduos de este blog podrán degustar próximamente, acompañado de algún buen caldo de la tierra, o de algún magnum de aalto que está preparado para la ocasión).

Ya tenemos calendario

Ya tenemos calendario

Y presenta un inicio de competición bastante complicado. Ya puede ir poniéndose a punto el equipo entrenado por Clemente, pues las primeras diez jornadas pueden situar al Murcia en una posición de privilegio o al borde del abismo. El debut será como visitante frente a un recién ascendido pero con galones y con ambiciones, el Rayo Vallecano de un viejo conocido, Pepe Mel. Las siguientes salidas serán a San Sebastián y a Zaragoza, otros dos cocos. Y el primer visitante de la Nueva Condomina será otro recién descendido de primera, el Levante de Pedro León, que esperemos que no vuelva a darnos la puntilla. Después de la visita a Zubieta recibiremos a Las Palmas y después de la visita a la Romareda, dos partidos de rivalidad seguidos en casa frente a Elche y Hércules. Pincha aquí y podrás ver el calendario completo del Real Murcia.

Segunda victoria murciana en el Tour 2.008

Segunda victoria murciana en el Tour 2.008

Luis León Sánchez, levantando los brazos unos metros antes de la meta, disfrutando su triunfo de etapa, ha ganado la séptima etapa de esta edición del Tour. Si ayer le faltó muy poco a Alejandro Valverde para conseguir la segunda victoria murciana (quitando en parte las dudas que había sembrado su caída el día anterior) se ha llevado esta etapa que ha discurrido por el Macizo Central con final en Aurillac. Gran trabajo de su equipo, el Caisse d’Epargne, con Pereyro saliendo a todos los ataques.

Comienza la pretemporada

Comienza la pretemporada

El Real Murcia ha iniciado hoy su preparación para la temporada que se avecina, de nuevo en la segunda división, aunque varios jugadores con contrato en vigor que no entran en los planes de Clemente (Baiano, Gallardo, Movilla, Notario, Richi, Rosinei, …) siguen de vacaciones en espera de salir del club.

Si el año pasado los nombres ilusionaron a la afición en el regreso a primera, los fichajes de este verano, con alguna que otra excepción, son poco conocidos. Lillo -que jugará el europeo sub-19, al igual que Aquino- y Montoro (cedidos por el Valencia), Elía (Osasuna), Xisco Campos (Écija), Núñez (Celta), Cuéllar (Athletic), Despotovic (Rapid de Bucarest)  y Sikora (Dyskobolia). Parece que a Clemente le faltan dos incorporaciones más, entre ellas, la de un central.

No cabe duda de que se trata de una auténtica revolución y de que algunos de los fichajes son claramente apuestas personales del entrenador. Lástima que una de sus peticiones, Cristiano Ronaldo, se escape al presupuesto grana. Esperemos que la apuesta le salga bien y que el retorno a la máxima categoría sea un hecho, aunque no será fácil. Desde luego, a madrugadores no nos ha ganado nadie en la división de plata.

París - Día 2

París - Día 2

El segundo día en París comenzó pronto. Había que estar en el punto de salida de la excursión que teníamos planeada (Versalles apartamentos + Montmartre y el Louvre) sobre las nueve de la mañana y desayunar antes en el hotel, más el paseo hasta la Plaza de las Pirámides.

El viaje a la siempre sorprendente Versalles nos permitió atravesar por primera vez la Avenida de los Campos Elíseos, de lo poquito que nos faltó nuestra primera noche. Tras visitar por libre una pequeñísima porción de las más de 100 hectáreas que ocupan los esplendorosos jardines, aunque por la premura de tiempo no pudimos ni llegar a la gran Fuente de Apolo, realizamos una visita guiada de los grandes aposentos de los Reyes, de la que destaca una de las joyas del palacio, la Galería de los Espejos, con sus diecisiete ventanales que miran al parque y sus otros tantos espejos en el muro opuesto, con un efecto luminoso increíble. Sin olvidarnos de la bóveda, con pinturas que ilustran las grandes victorias francesas. Todo refleja la voluntad de Luis XIV, el rey Sol.

De vuelta a la ciudad, poco tiempo para comer, ya que a las dos de la tarde salíamos en autobús rumbo a Montmartre. Y aquí nos cayó el primer diluvio, que deslució toda la visita a este pintoresco barrio. Tras tomar el funicular, visita a pie pasada por agua por Montmartre y la Plaza du Tertre. Tuvimos que refugiarnos en uno de sus cafés para no coger una pulmonía, a consecuencia del inmenso chaparrón. Antes de bajar la colina, visita a la Basílica del Sacré Coeur.

Y de ahí al Louvre, al que accedimos por el aparcamiento subterráneo, lo que te obliga a empezar la visita por el final de "El código Da Vinci", por La Pyramide Inversée, [(...) las dos pírámides se apuntaban la una a la otra, y sus puntas casi se tocaban. "El cáliz encima. La espada debajo" (...)]. De ahí, atravesando galerías, tiendas y otras dependencias, llegamos al Hall Napoleón, inicio de los recorridos por las alas Sully, Denon y Richelieu.

Por la primera de ellas iniciamos la visita guiada, que tenía por objeto poco más del llamado por Robert Langdon "el Louvre Light", un itinerario reducido para ver sus tres obras más famosas: La Mona Lisa, la Venus de Milo y la Victoria Alada de Samotracia. Atravesamos el Louvre medieval y de ahí, atravesando las antigüedades egipcias llegamos a las griegas, deteniéndonos en una de las grandes joyas del arte helenístico, la Venus de Milo. Y de ahí, a la famosa escalera con la Victoria de Samotracia sobre la proa de la nave que ella llevara al éxito. Impresionantes ambas.

Tras contemplar la Galería de Apolo, sin las joyas de la corona, pasamos a la Salle des États, en la que se expone el cuadro más famoso del mundo, la Mona Lisa de Leonardo, tras su panel protector de plexiglas, a la que es difícil acercarse por el gentío que allí se congrega. Tras contemplarla detenidamente, pasamos a la galería de pintura francesa (grandes formatos) con las grandes obras de Jacques Louis David (Coronación de Napoleón I), Géricault (La Balsa de la Medusa) y Delacroix (Muerte de Sardanápalo, La Libertad guiando al Pueblo).

Aquí finalizaba la visita guiada. Teníamos casi cuatro horas más para continuar la visita. No estaba mal, teniendo en cuenta que se estima que un visitante tendría que dedicar cinco semanas para ver las sesenta y cinco mil trescientas piezas expuestas en el museo. Volvimos sobre nuestros pasos para volver a la galería de pintura italiana, donde contemplamos La Virgen de las Rocas (seguíamos el rastro de los protagonistas de la novela).

Tras visitar la sala donde se exponen las pinturas españolas, nos propusimos contemplar las obras de Jan Vermeer. Para ello, había que abandonar el ala Denon y adentrarse en el Pabellón Richelieu. Impresionante el Patio de los Caballos marmóreos de Coustou. También la Sala Rubens. Cansados ya, llegamos a la sala donde se expone La costurera de encajes y El Astrónomo.

Aunque eran poco más de las ocho de la tarde, decidimos abandonar el museo. El descanso era más que merecido. Cenamos en las inmediaciones del hotel y nos preparamos para otra dura jornada.

París - Día 1

París - Día 1

Si el año pasado nos escapamos unos días a Barcelona coincidiendo con el campamento de ASTRADE, para ver la ciudad y visitar a nuestro buen amigo Valentín (lástima que por entonces no tuviera activo este blog para contarlo), este año nos atrevimos con un viaje a París aprovechando la estancia de Sara en Fundamifp. En primer lugar, hay que agradecérselo a todas las personas que se quedan aquí velando por si ocurre alguna contingencia (Mª Eugenia, Almudena, Paqui) y a la maravillosa gente que estuvo con Sara en Santiago de la Ribera (gracias especialísimas a Maribel, Pedro y Ana).

Comimos en Elche camino del aeropuerto de El Altet en Alicante, al que llegamos con tiempo suficiente para facturar sin prisas y embarcar a la hora fijada en el avión. La duración del vuelo fue menor de la esperada y en un abrir y cerrar de ojos estábamos en París. Traslado al hotel y, tras instalarnos, el primer paseo por la ciudad.

Fieles a nuestra tradición, si nos descuidamos vemos toda la ciudad la primera noche, aunque es imposible ver todo lo que París ofrece al visitante. La Plaza Vendôme, con el Hotel Ritz y los grandes joyeros. El barrio de Les Tuileries y la Plaza de las Pirámides, que visitaríamos tantas veces en días sucesivos.

De ahí al Louvre, atravesando el jardín del carrousel. Contemplamos los distintos pabellones y la famosa pirámide de I.M. Pei. Tras recrearnos con esta joya arquitectónica cruzamos por primera vez el Sena para visitar el Instituto de Francia y volver al recinto exterior del museo a través del puente de los artistas, pintoresco donde los haya, con un bullicio increíble. Visita al patio Cuadrado y al Palais Royal y sus jardines.

Y paseo por la Avenida de la Ópera camino del hotel. Una cerveza y un foie, y a descansar.

Épica victoria del futuro Nº 1

Épica victoria del futuro Nº 1

Recurriendo a los tópicos, la final de Wimbledon de ayer tarde es de las que hacen afición. Los dos mejores tenistas del mundo en la actualidad. Casi cinco horas de partido. Dos suspensiones por la lluvia. Dos tie-breaks y un último set que terminó con un tanteo de 9-7 para un resultado final de 6-4, 6-4, 6-7, 6-7 y 9-7 a favor de Rafa Nadal, que si no es el número uno del ranking ATP es, sin lugar a dudas, el tenista con más garra y poderío de la actualidad, y no sólo en tierra, como había demostrado hasta ahora. De hecho, es de los poquitos que ha conseguido la victoria en Roland Garros y Wimbledon en el mismo año (el último en hacerlo fue el mítico Bjorn Borg en 1.980). Y uno de los dos que han ganado el mismo año Roland Garros, Queen’s y Wimbledon (el otro, en 1.962, fue Rod Laver).

Han pasado 42 años desde el último título individual masculino (no hay que olvidarse de Conchita) conseguido por Santana, en blanco y negro. Y la espera ha merecido la pena. El partido de ayer fue memorable y, en honor a la verdad, tras un gran comienzo de Rafa, con los parones, llegó a un punto en el que cualquiera podía haber ganado. Y es que no eran dos cualquieras los que medían sus fuerzas en el All England Club. Algunos de los puntos son para guardarlos en DVD, el partido entero en sí lo es.

Y más el último set, sencillamente increíble. Con 2-2 en el marcador y 40-40 aparece de nuevo la lluvia. Parecía que el partido no terminaría ayer domingo, pero al final el tiempo se sumó a la fiesta y permitió que terminara una magnífica final.

Se notaba que Rafa estaba más emocionado que otras veces. Y no es para menos. A sus veintidós años poco más puede pedir. El nº 1 del ranking lo tiene a tiro de piedra en el US Open. Si no lo es ya es porque ha coincidido en el tiempo con tal vez el mejor tenista de todos los tiempos. Tal vez dentro de unos años se diga esto mismo de él.